Cine: Otra ronda (Another Round), una reflexión sobre la vida

La mejor película extranjera en los Oscars 2021, Otra ronda, es un canto a la vida, a disfrutar de sus pequeños placeres, pero también una crítica a los excesos y sus terribles consecuencias. Analizamos el último largometraje del danés Thomas Vinterberg.



Los amantes del cine a los que nos gusta escaparnos de la vida de vez en cuando en las butacas de un cine, no lo estamos pasando bien en esta pandemia. Ese pequeño placer de evasión de la rutina ha permanecido inaccesible (y en algunos lugares todavía sigue así) y con él, un 'poquito' de nosotros. Así que cuando tuve ocasión de volver al cine no lo dudé, y la escogida fue Otra ronda (Another Round), que sigue siendo hasta hoy la única que he visto en cines en 2021. Y fue buen acierto.

Otra ronda, cuyo título original es Druk, es un largometraje dirigido por Thomas Vinterberg (Lejos del Mundanal Ruido, La Caza) y protagonizado por Mads Mikkelsen. La película nos cuenta como cuatro profesores de un instituto deciden hacer un experimento sociológico para ver como influye el consumo de alcohol en la vida diaria, y ver si eso les ayuda a mejorar en ella.



Un canto a disfrutar de la vida

Cuatro días antes de comenzar con el rodaje de la película, Thomas Vinterberg tuvo que sufrir la muerte de su hija Ida, quien iba a debutar en el cine porque la cinta se filmaba precisamente en su instituto. Esto hizo que el director, lejos de abandonar el proyecto, se sintiera obligado a rodarla por ahondar en el mensaje que quería transmitir, el de disfrutar la vida mientras la tenemos y ser felices. Si eso implica unos litros de alcohol en sangre, pues que así sea.

El consumo de alcohol es lo más conocido sobre esta película, y sí, aunque tiene importancia, es un elemento simbólico que podríamos extrapolar a cualquier pequeño placer que nos hace un poco más felices y que puede que no sea sano o políticamente correcto. Y creo que en ello está una de sus virtudes, ya que es fácil vernos en alguno de los momentos que viven los protagonistas con nuestra pandilla de amigos, lo que nos traslada el mensaje de manera más efectiva.

Cierto es que Otra ronda nos muestra los beneficios de tomar alcohol: nos vuelve más relajados y con ello viene más creatividad y espontaneidad, nos hace ser más nosotros mismos sin las presiones sociales. Y tenemos ejemplos reales de personajes que fueron asiduos en la toma de alcohol y brillantes en sus carreras como Winston Churchill o Ernest Hemingway. No con ello esto es algo que fomente que lo debemos hacer todos, para mí traslada la idea de que si disfrutas consumiendo alcohol, si lo haces con moderación te puede hacer bien porque te hace más feliz.


Porque, precisamente, Otra ronda también recoge el lado opuesto. Nos presenta también el perjuicio que hace el alcohol cuando toma el control de tu vida y su consumo se vuelve excesivo, y por tanto, peligroso. Lo que nos lleva al mensaje final: los pequeños placeres de la vida no son malos siempre que sean pequeños y no crezcan hasta engullirnos. 

Volviendo a la idea de que el mensaje que nos quiere dar es el de disfrutar la vida, este es un mensaje del que se dan cuenta cuando ven que el resultado de su experimento les ha llevado a perder aquello que daba sentido a su vida y que no se daban cuenta. Porque al final nos dice que sí, que nuestros pequeños vicios nos dan un poco más de felicidad, pero que esta se sustenta en nuestras relaciones familiares, con nuestros amigos y compañeros de trabajo, y en vivir con pasión aquello que hacemos diariamente. 

Una historia bien contada


Pero todo eso que ya hemos analizado, no llegaría a la audiencia de la manera correcta si no fuera por unas interpretaciones muy reales. Y es que los actores protagonistas hacen un buen trabajo para presentarnos personas con diferentes problemas y con los que no es difícil sentirse identificado. Si no te ves en sus problemas, puede que sí que lo hagas en las escenas de fiesta o de reunión con alcohol. Lo que ves es perfectamente trasladable a la vida real y eso hace que el mensaje llegue.

Mads Mikkelsen aporta personalidad a su personaje. 


Esto es culpa en parte de Mads Mikkelsen. El actor danés, con el que Thomas Vinterberg ya trabajó en La caza, se hace con la pantalla y aporta más personalidad a su personaje. Sin duda, su baile al final de la película es el perfecto colofón a esa interpretación. 

Otra ronda también funciona porque su idea principal es buena y original, esto podría ser algo nada fuera de lo normal sino fuera por el contexto en el que nos movemos en el cine actual lleno de remakes y de adaptaciones literarias. Y algo diferente es de agradecer. Pero una idea sola no es sinónimo de éxito, y al final es también la forma en la que se desarrolla, con un ritmo ni lento ni rápido, la que la completa. Aunque nos guste o no lo que cuenta, no se puede obviar la calidad de esta producción danesa en cuanto a la técnica.

¿Mensaje contradictorio?


Como hago siempre, vamos a dejar lo malo para el final. Otra ronda no es que tenga muchos defectos desde mi punto de vista, pero no es perfecta y os comento porque pienso esto. Recuerdo que lo que más me desconcertó al terminarla fue que no sabía realmente lo que nos quería contar. El mensaje sobre el alcohol y su consumo me costó encontrarlo, aunque cuando se digiere se logra saber lo que nos quiere transmitir. Esta duda es solo inicial.

Otra ronda se hizo con el Oscar a mejor película extranjera


El guion es seguramente su punto débil técnico al no destacar como sí lo hacen otros aspectos. En una película con un mensaje tan potente, creo que se le podría haber sacado más jugo a esto, y entonces sí, seguramente, Otra ronda hubiera sido más redonda.

Igualmente, Otra ronda es una de las mejores películas de este año que le valió el Oscar a mejor largometraje extranjero. Al poco de ganar este premio, se anunció que se hará un remake americano con Leonardo Di Caprio, veremos que nos aporta esta.

En definitiva, os recomiendo Otra ronda. Es una imperdible si queréis ver lo más destacado del año y una película original. No os dejeis engañar por su relación con el alcohol, hay más que eso.

Nota: 8,5 / 10

Literatura: reseña de El día que se perdió la cordura

Javier Castillo arrancó en el mundo de la literatura con un thriller, El día que se perdió la cordura, que se convirtió en best-seller, y desde entonces no ha parado de cosechar éxitos.

Creo que casi desde que salió a la venta no paré de escuchar sobre El día que se perdió la cordura y cada vez costaba encontrar más gente que no lo hubiera leído. No me llamó mucho la atención en su día, pero al final me entró curiosidad por el éxito de esta novela de Javier Castillo. Tras lo que me pasó con La verdad sobre el caso Harry Quebert de Joel Dicker y que a pesar de ser un mainstream me encantó, me animé a darle una oportunidad a este libro. Aunque el desenlace -hago spoiler aquí- no ha sido el mismo. 

Antes de ir directamente a lo que es el análisis del libro, vamos a hacer una pequeña introducción. El día que se perdió la cordura fue publicado primero por el propio escritor Javier Castillo a través de Amazon y más tarde por la editorial Suma, allá por 2017. A este le sigue una continuación, El día que se perdió el amor. Tras el éxito de esta bilogía, Javier Castillo ha publicado otros libros como La chica de nieve o Todo lo que sucedió con Miranda Huff, con los que ha seguido cosechando buenas ventas de libros.

El día que se perdió la cordura fue el primer libro de Javier Castillo. El escritor ha contado en numerosas entrevistas que esta novela se fraguó en sus viajes en tren a su trabajo, y que fue rechazado por las editoriales cuando envió el manuscrito. Por ello, decidió auto publicarlo en Amazon a un precio económico y en unas semanas, se vio abrumado por un éxito inesperado. Desde entonces, Javier Castillo es uno de los escritores españoles que más venden con autores de renombre como Arturo Pérez-Reverte.

Una historia de misterio ¿típica?

La sinopsis del libro gira entorno a la detención de un hombre que caminaba por las calles de la ciudad con una cabeza decapitada. El chico es internado en un psiquiátrico donde será investigado por el Doctor Jenkins y la agente del FBI Stella Hyden. Al comenzar la investigación se darán una serie de giros que cambiará la vida de los protagonistas.

Reconozco que el inicio del libro me tuvo desconcertada, tanto que pensé dejarlo. No soy de leer mucho thriller y la primera escena que se relata me impactó. Eso sí, merece la pena seguir. El día que se perdió la cordura rebaja su tono tras los primeros capítulos y se hace apto para cualquier tipo de lector, hasta para los más sensibles.

El escritor Javier Castillo en el anuncio de que la novela tendrá adaptación en forma de serie. Fuente: El Español


La premisa es buena, la historia es interesante y llama la atención. Sin embargo, desde mi punto de vista le falta una pizca de originalidad, ya que no me parece muy distinta a una película de las de después de comer un fin de semana. Y eso que tiene momentos en los que sorprende, pero al no profundizar, se quedan en eso. A pesar de ello, es un libro que invita a seguir leyendo. Sobre todo en la mitad de la novela es cuando más engancha al lector. 

Con la miel en los labios 

El día que se perdió la cordura, como ya he comentado, tiene una idea buena pero falla en darle mayor profundidad al relato. Y no solo eso sino que también me quedé con ganas de saber más sobre los personajes, de por qué tomaron algunas decisiones y el cómo llegaron a donde están. Y sin ese desarrollo a mí me costó conectar con ellos, y con la historia en general. Es que da la sensación de quedarse solo en la superficie.

Puede ser que sea por la falta de profundidad en los personajes que tampoco conseguí conectar con la historia de amor protagonista. Sin la conexión puede que no se consiga una experiencia de lectura completa y que sientas en todo momento falta algo. Me hubiera gustado un ritmo más lento aunque el libro fuera más amplio, creo que la novela habría ganado.

Otro aspecto que creo que le hace que pierda enganche y profundidad es la cantidad de flashbacks. De hecho, El día que se perdió la cordura se mueve a base de saltos en el tiempo hacia el pasado y el presente, lo que requiere estar atento y concentrado. Esto, sin embargo, creo que esto también puede llegar a confundir en ciertos momentos porque mientras te engancha esa parte, la siguiente te desconecta totalmente. 

Lectura fácil y entretenida

Dicho lo anterior, debo reconocer que no he leído la segunda parte de esta novela que puede que desvele ciertos aspectos que he comentado que no se conocen sobre los personajes o la historia. Si es cierto que en la segunda parte, El día que se perdió el amor, se logra el desarrollo que se echa de menos en este libro, entonces sí que se daría una bilogía buena y completa. 

Igualmente, El día que se perdió la cordura es un libro que recomiendo para aquellos que busquen una lectura amena y fácil de leer, así como a los que les gusta el thriller. Sin embargo, si estás buscando otro tipo de lectura, puede que no sea el libro para ti. 

Nota: 6,5/10

Música: conoce las canciones del Eurovisión Song Contest 2021

Analizamos las propuestas de los participantes en esta edición del Eurovisión Song Contest 2021, con las canciones que más nos gustan, las favoritas, y aquellas que se quedan a medio camino. 


Estamos a mediados de mayo y es tiempo de Eurovisión. Esta semana se va a disputar el certamen europeo con sus dos semifinales y la gran final, este sábado 22 de mayo. La primera semifinal tendrá lugar el martes 18 de mayo y la segunda el jueves 20 de mayo. Por eso, en el blog vamos a echar un vistazo a los participantes y a las propuestas de esta edición, que aunque también tendrá lugar en medio de la pandemia del coronavirus no ha sufrido la cancelación que sí tuvo la edición de 2020. 

El escenario que albergará el festival de Eurovisión 2021. Fuente: Eurovisión



Las diferencias que trae este Eurovisión 2021 en pandemia es la reducción del aforo del público y que los participantes han tenido que viajar mucho antes para poder cumplir con las restricciones y protocolos de seguridad. Además, uno de los países no participará en vivo, como es el caso de Australia, cuya representante no podrá viajar a Países Bajos.

La edición 2021 tendrá lugar en la ciudad de Roterdam, que ya iba a alojar Eurovisión 2020 pero se canceló debido al coronavirus, en el Ahoy Arena.Y es que fue ya hace dos años que los Países Bajos se alzaron con la victoria con su representante Duncan Laurence y la canción Arcade.

Una edición muy igualada y con ritmo


Antes de lanzar la lista con las 39 canciones que participan en este Eurovisión 2021, vamos a hacer un resumen general de lo que nos vamos a encontrar en el festival de la canción europea. Si en algo coinciden muchos es en el nivel que tiene esta edición, y aunque no me parece tan alto como se ha dicho, sí que es cierto que hay mucha equidad entre los participantes y cuesta escoger una favorita única entre todas. Diría que son unas 20 o 25 que podrían estar en puestos altos sin problema alguno. 

Echando un vistazo a las canciones destacan canciones con ritmo y pegadizas, con muchas propuestas de pop electrónico. Seguramente tenga que ver con la evasión a la tristeza y las ganas de volver a disfrutar que se tienen al vivir tantas restricciones en estos tiempos duros de pandemia. Si bien hay buenas propuestas en forma de canciones baladas, no están yendo bien en las apuestas y se quedan lejos de las favoritas. Por otro lado, tanto Finlandia e Italia apuestan por el rock y parece que les podría salir bien porque están entre las favoritas de este Eurovisión 2021.

España: entre poca promoción y buen representante


Si nos detenemos en el caso de España en este Eurovisión 2021, no pintan diferentes a recientes ediciones. Este año el elegido por Televisión Española (RTVE) volvió a ser Blas Cantó, pero con una canción distinta a la que se había escogido para Eurovisión 2020. En esta ocasión, y por medio de una gala previa, el público con sus votos online y por teléfono decidieron que el murciano representara a España con Voy a quedarme, un tema del que es coescritor y que dedica a su abuela fallecida por el coronavirus.


Desde mi punto de vista, la canción no es mala, Blas es además un buen interprete y la puede defender muy bien. Si bien es cierto que tiene varios puntos negativos como es el que este año no sea una edición en el que destaquen las baladas, la canción pasa desapercibida entre los participantes y no ha contado con la promoción que sí han tenido otras delegaciones en el festival (sin ir más lejos, he escuchado muchos en España que no saben con qué canción vamos a ir a Eurovisión). 

Y para más inri, RTVE no aporta una buena puesta en escena y ya se ha hecho famosa la gigante luna que aparece en el escenario mientras Blas Cantó interpreta su canción. Y no por último, cantar en español es nuestro punto débil, aunque hacemos bien en no renegar de nuestro idioma, y que la música pop es mucho más importante en la música nacional que en países de Europa, donde destacan más géneros como el indie, el rock o la electrónica.


¡Qué bonito que algunos cantan en su idioma!


El festival de Eurovisión se ha convertido en las dos últimas décadas en un festival de canciones pop en inglés, en el que no se logra apreciar la diferencia entre las culturas europeas. Aún así, no perdemos la esperanza, pues todavía hay países que apuestan por su propio idioma. Uno de ellos es España y otro que también apuesta fuerte es Italia, que suele llevar canciones en italiano y además, de gran nivel. 

Este año son varias las propuestas que tienen su idioma en la canción que han escogido en Eurovisión 2021. Las más destacadas son Francia, Suiza, Serbia, Rusia e Italia, que están entre las canciones favoritas. Tenemos también otras propuestas que vienen de la mano de España (como ya hemos comentado), Croacia o la más sorprendente: Dinamarca. El país nórdico hacía tiempo que no llevaba una canción en su lengua y este año lo hacen con una canción que nos recuerda a los años 80s.

Las 39 canciones de Eurovisión 2021


A continuación os dejo una lista con las 39 canciones participantes, y que he clasificado por mis gustos y situación entre los demás participantes, de forma totalmente subjetiva.


- Me gustan y podrían tener opciones de victoria

Italia: Maneskin - Zitti e buoni 

Si bien es una canción que se aleja de mi estilo, reconozco que es una buena propuesta. Este grupo rock nos canta una buena canción, con gancho y en italiano. Si bien puede que no gane, seguramente quede en puestos altos.


Chipre: Elena Tsagrinou - El diablo 

Esta es la canción de Eurovisión 2021 que más se me ha pegado y de las que más he escuchado en Spotify. Me recuerda a la propuesta que hicieron hace unos años con Eleni Foureira y su "Fuego". Y además no es solo buena canción, con buena puesta en escena, por lo que se ha visto en ensayos, la interprete hace una buena interpretación vocal.


Noruega: TIX - Fallen Angel

La propuesta de Noruega me vuelve a gustar. La canción es lo que más me llama la atención, ya que, por ejemplo, la puesta en escena no me acaba de encajar. Otra de las que se quedará entre mis playlists de Spotify durante un tiempo.


Francia: Barbara Pravi - Voilà 

Si Eurovisión premia no solo a la canción, sino también a que sea una buena representante del país, entonces Barbara Pravi con su Voilà debería ganar o al menos quedar entre las tres primeras. Y es que si bien no es la canción que para mí destaca más de todas, tiene una buena interprete, llega y es una buena representación de la música francesa, siendo además cantada en francés. La mejor combinación de todas las canciones de Eurovisión 2021.



- Me gustan: aquí dejo las canciones que me gustan, pero que no las pondría como ganadoras (desde mi punto de vista porque algunas están entre las favoritas a llevarse la victoria).

San Marino: Senhit - Adrenalina 
Serbia: Hurricane - Loco Loco
Finlandia: Blind Channel - Dark Side 
Grecia: Stefania - Last Dance
Azerbaijan: Efendi - Mata Hari
Suiza: Gjon's Tears - Tout l'Univers
Dinamarca: Fyr & Flamme - Ove Os Pa Hinanden
España: Blás Cantó - Voy a quedarme
Malta: Destiny - Je Me Casse
Israel : Eden Alene - Set Me Free
Estonia: Uku Suviste - The Lucky One
Austria: Vincent Bueno - Amen
Eslovenia: Ana Soklic - Amen
Croacia: Albina - Tick Tock
Reino Unido: James Newman - Embers
Irlanda: Lesley Roy - Maps
Macedonia: Vasil - Here I stand
Polonia: Rafal - The Ride


- No me llaman la atención: son canciones que para mí se han quedado a medio camino.
Bulgaria: Victoria - Growing up is getting old
Suecia: Tusse - Voices
Letonia: Samanta Tina - The Moon is Rising
Rusia: Manizha - Russian Woman
Holanda: Jeangu Macrooy - Birth Of A New Age
Moldavia: Natalia Gordienko - SUGAR 
Rumanía: Roxen - Amnesia 
Bélgica: Hooverphonic - The wrong place
Albania: Anxhela Peristeri - Karma
República Checa: Benny Cristo - Omaga

- No me gustan: y por último os dejo las que para mí son propuestas, casi todas ellas, más centradas en la viralidad que en la calidad musical o vocal. No descartemos que alguna se cuele en el top.
Islandia: Dadi og Gagnamagnig - 10 Years
Australia: Montaigne - Technicolour
Ucrania: Go_A - SHUM
Portugal: The Black Mamba - Love is on my side
Alemania: Jendrik - I don't feel hate
Lituania: The Roop - Discoteque
Georgia: Tornike Kipiani - You