La película dirigida por Pete Docter y Kemp Powers fue galardonada como mejor película animada en los Oscars 2021, pero aunque convenció a muchos, no a todos. Analizamos a Soul, con sus virtudes y (pocos) defectos.
Disney y Pixar son uno de los matrimonios más duraderos de la industria del cine. Y podríamos asegurar que uno de los más exitosos. Desde que se unieran y dieran luz a Toy Story, han creado largometrajes que han sido taquillazos y éxito en premios y crítica. De momento no parece que el nivel haya decaído, sino más bien lo contrario, y confirmamos que con Soul la fórmula sigue funcionando.
Soul fue estrenada en la plataforma Disney + de forma excepcional debido a la pandemia del coronavirus a finales de 2020. El film está dirigido por Pete Docter, conocido por Monstruos S.A, Up y Del Revés (Inside Out). Y precisamente, Soul tiene con esta última algunas similitudes, que incluso han sido objeto de diferentes teorías que circulan por internet. La película cuenta la historia de Joe Gardner, un profesor de música en un instituto que, sin embargo, sueña con ser músico de jazz. Justo cuando tiene una oportunidad con la estrella del jazz Dorothea Williams, un accidente cambiará su destino.
Pixar y su madurez
El estudio Pixar vuelve a apostar en Soul por otra historia profunda, con ambición, sin importar que sea un largometraje de animación. Desde mi punto de vista, Soul sigue la estela de Del revés, Up o Coco, y vuelve a hacernos reflexionar sobre un aspecto del ser humano, aunque en este caso se centra en algo más profundo como es la misma existencia y el significado de la vida.
Y lo hace de una forma amena y entretenida para enganchar a los más pequeños, pero también consigue lanzar ideas para que los adultos vayan más allá. Me gusta que Pixar apueste por estas películas que pueden tener varias lecturas, porque así ya no son solo los niños los que disfrutan con el largometraje, sino también los adultos que los ven con ellos, y entonces sí consiga ser un visionado para todos los públicos.
Joe Gardner y 22 son los protagonistas de la película
Sí que es cierto que yo hay momentos en los que me quedé confusa por no saber el mensaje que quería transmitir la película, al final sí logré averiguar qué es lo que nos quiere contar. De hecho, no podría haber llegado en mejor momento, en medio de una pandemia, para decirnos que valoremos la vida y que la disfrutemos aunque no todo salga como teníamos previsto, pero sin dejar de luchar por nuestros sueños o por lo que de verdad nos hace felices.
Unos de los aspectos más positivos de la cinta son los toques de humor que tiene la cinta y la dualidad entre los dos personajes principales hace que el ritmo no decaiga y tenga los espectadores atentos a la pantalla. Otra de sus virtudes es la impecable animación, con escenas y colores vivos, sobre todo en las escenas en el mundo de las almas y del más allá, y que recuerda al mundo interno de Del Revés.
No dejes de lado lo que te hace feliz
Ya he comentado algunos de los aspectos que para mí más valor tienen de la película, pero no el que más. Y es su mensaje. Porque más allá de hacernos reflexionar sobre la vida después de la muerte o el significado de esta, Soul nos pide no renunciar a aquello que nos hace felices porque forma parte de nuestra "alma".
Y en el caso del protagonista Joe Gardner es la música jazz. La música le hace evadirse de su vida y es lo que lo hace especial y modula su carácter. Una metáfora muy bonita que lanza la película es la de que aquellos que hacen arte y consumen o hacen cultura "traspasan" a un mundo paralelo y fuera de lo humano. Doy gracias por este tipo de mensajes, y más en un momento complicado como el que vivimos en el que la cultura ha sufrido.
Tampoco debemos pasar por alto como la película nos invita a descubrir que los pequeños momentos son al final aquellos que más recordamos en nuestra vida y los protagonistas, y de que son la esencia de la vida. Pero también me gusta no solo lo que cuentan si no como lo hacen. No defrauda. Si los primeros minutos de Up son una "joya" del cine de animación, la parte en la que Joe Gardner se da cuenta de lo verdaderamente importante en la vida también son minutos a esa nivel.
¿Racista? ¿Demasiado complicada?
Respecto a los aspectos negativos de la película, coincido con muchas críticas que he leído y pienso también que aunque Soul es un buen largometraje, no engancha o no llega tanto como sí lo hacen Coco o Del Revés. Me cuesta conectar con su protagonista, para mí veintidós es un personaje más logrado, y claro eso hace que la película no traspase algunas de sus antecesoras.
Luego, hay algunas cosas que no concuerdan en los mundos del Más allá y del Más atrás, y es, por ejemplo que por qué algunos van directamente al Más allá y otros se vuelven mentores. O porque Gardner sí consigue pasar entre mundos porque quiere seguir viviendo y porque esto no había pasado antes, ¿es que no ha habido más personas que murieran sin querer seguir vivas? Creo que en Del Revés estaba mucho más trabajado el mundo interior que aquí el mundo del Más allá y del Más atrás. Una de las razones de ello puede ser que se complicaran tanto la idea que no acabaran de cerrarla bien.
Profundizando en sus defectos, me he encontrado dos teorías que me han dejado algo desconcertada. La primera la leí en varias críticas profesionales y es que encuentran a Soul una película con problemas racistas debido a que su protagonista no se está dentro de su cuerpo en la mayor parte del film, algo que argumentan que sucede también en otros trabajos Disney con protagonistas de minorías, como es el caso de Hermano Oso, Tiana y el Sapo o El emperador y sus locuras. Para mí es una teoría que va demasiado lejos, porque veintidós no tiene raza y porque tenemos casos como Pocahontas o Aladdin que están en su cuerpo en todo momento.
Una crítica que he escuchado y leído desde que se estrenó la película va en este caso desde los padres con hijos. Muchos se han quejado de que este largometraje es muy complejo en algunas de sus partes y que a los más pequeños les costaba entenderla. No entendían por qué se vendía como una película infantil si trata un tema tan complicado. Yo creo que Disney Pixar intenta que sea un largometraje que disfruten tanto mayores como pequeños, y sinceramente, dudo que los niños no la disfruten a pesar de que no capten todo el mensaje. ¿A quién no le ha pasado que revisionado una película Disney siendo adulto y la ha descubierto de manera diferente?
Por otro lado, circula en varios sitios de internet que Soul podría ser una precuela de Del Revés. Ambas películas tienen el mismo director y tienen ciertas similitudes en su animación, en su argumento y en los temas que tratan. Tras esto, podéis pensar y sacar vuestras propias conclusiones.
En esta ocasión, no vamos a analizar un libro si no que toca
reseñar una trilogía entera. Hablamos de La Villa de las telas, de la escritora
alemana Anne Jacobs, cuyo primer libro fue publicado a finales de 2014. El
éxito del primer libro trajo consigo dos más: Las hijas de la villa de las
telas y El legado de la villa de las telas, que finalizan la trama que arrancó
con la primera entrega.
Los tres libros que forman esta saga literaria en sus portadas en España.
La trilogía trata sobre la familia Melzer, dueña de una
fábrica de telas y una de las familias más distinguidas de Augsburgo. En ella
comienza a trabajar la huérfana Marie como ayudante de cocina, y lo que no sabe
es que esto cambiará su vida para siempre, pues conocerá secretos sobre su
familia que no conocía.
Interesante historia y personajes
Ahora que hace ya una semana que terminé la lectura de los
tres libros he podido digerir todo mejor y tener una idea más clara. Leí la trilogía
completa en formato de libro electrónico.
Sin duda, me quedo con los personajes como aspecto más destacado. Y es que cada uno de ellos tiene una personalidad muy marcada y eso te hace
odiarlos o amarlos, y casi que las dos cosas al mismo tiempo a medida que avanza
la historia.
Mi favorito es Marie, la protagonista, pues es una chica fuerte,
que sabe lo que quiere y que protege su dignidad, ante todo, aunque por ello
sufra más de la cuenta. Un personaje que me fue sorprendiendo con el paso de
los libros fue Elizabeth, que en un primer momento parecía tener un papel más secundario.
La historia fue algo que me atrapó mucho en el primer libro,
en el que el ritmo y la trama apenas decayó. La villa de las telas tiene pequeños
giros sorprendentes que lo hacen el mejor libro de la saga. El argumento del
segundo libro, Las hijas de la villa de las telas, ambientado en la Primera Guerra
Mundial también me gustó mucho, siendo al final el último el que peor sabor de
boca me dejó. Y es que el tercero, El legado de la villa de las telas, me
pareció un libro predecible y con un argumento forzado y que no aportó mucho a
la saga en general, como sí lo hicieron sus antecesores.
Para los amantes de novela de época
Desde el momento en el que arranqué con este libro, la
comparación con Downton Abbey fue inevitable. Justo había visto la serie completa
hacía unos meses y se me hizo demasiado similar, sobre todo por el intento de meter
a los miembros del servicio en el argumento, aunque desde mi punto de vista,
sin éxito. Eso es lo que me dejó más apagada con La villa de las telas, que no
lo vi un producto muy original, sino que lo vi como un intento de copiar una fórmula
que ya tuvo éxito.
Anne Jacobs es la escritora de la saga literaria de La villa de las telas.
Por eso, es una novela que recomiendo para los que disfruten
con este tipo de series y libros, pero ya aviso que no se van a encontrar nada
del otro mundo. Eso sí, su lectura es amena y entretenida y sus personajes muy
buenos, por lo que no la rechazaría.
Pero si le doy un aspecto negativo es que La villa de las telas
no explota lo que la podría hacer una novela más original, como es ahondar más en la perspectiva histórica y que esté en cierta manera ambientada en el sector industrial. Este
se deja ver más en Las hijas de la villa de las telas, y eso es lo que lo hace
ganar como libro.
En definitiva, La villa de las telas es una trilogía buena,
entretenida y que es muy recomendable para los que disfruten con los relatos de
época. Sin embargo, puede parecer predecible y poco original, sobre todo el
tercero de los libros.
Valoración trilogía: 7,5 / 10
Valoración La villa de las telas: 8,5 / 10
Valoración Las hijas de la villa de las telas: 9 / 10
Valoración El legado de la villa de las telas: 7 / 10
La casa de las flores es una serie mexicana que cuenta con tres temporadas, creada por Manolo Caro y estrenada en 2018 en la plataforma Netflix.
La casa de las flores ha sido un agradable descubrimiento. Siguiendo recomendación de mi hermana y por buenas críticas que había leído, decidí dar una oportunidad a esta serie mexicana de tres temporadas y producida por Netflix. Dirigida por Manolo Caro, cuenta con Cecilia Suarez, Verónica Castro, Darío Yazbek, Aislinn Derbez, Juan Pablo Medina o Paco León entre sus protagonistas.
Más allá de contar con actores españoles entre su reparto, la serie tiene varias referencias a la cultura española con canciones de Mecano o Alaska en algunos tramos de la serie, así como una pequeña parte rodada en Madrid. Esto se ve como clara influencia del cine de Pedro Almodóvar, y no solo por eso. Os daremos más razones en su momento.
Lo más destacable de La casa de las flores es su buen ritmo, su buena creación de tramas y buena caracterización de los personajes. De hecho, en la segunda y tercera temporada, la serie se mantiene viva gracias a la personalidad de estos, ya que la trama pierde ese enganche que tenía en la primera.
Una telenovela de estilo Almodóvar
Desde sus primeras escenas, ya podemos ver que La casa de las flores se trata de una nueva versión de las telenovelas mexicanas que inundaron las televisiones españolas desde la década de los 70 y 80. La trama arranca con un suicidio y una voz en off que amenaza con destapar los trapos sucios de una familia idílica desde fuera.
Los giros inesperados y elementos como infidelidades, hijos ilegítimos o secuestros son eso que une La casa de las flores con el género de las telenovelas. Pero esta va más allá y renueva a los 'culebrones' con la incorporación de personajes 'transexuales' o la gestación subrogada, que la coloca en el siglo XXI.
Pero para mí el mejor valor añadido de La casa de las flores a las clásicas telenovelas es ese tinte de influencia Almodóvar que se puede ver ya desde su primer capítulo al sonar una canción de Mecano. Las referencias a la 'movida madrileña', los giros y personajes hacen que esta serie pudiera juntarse perfectamente con películas del director manchego como 'Todo sobre mi madre'. Y Manolo Caro introduce esta influencia, además, con ese toque de 'realismo mágico' tan propio de la narrativa latinoamericana que arrancó con Gabriel García Márquez, y que le da el acento mexicano para hacerlo una narrativa propia y original.
Los De la Mora, una familia peculiar
Aún así, lo que más me ha gustado de la serie es la personalidad de los personajes. Todos ellos tienen su personalidad marcada y eso es lo que hace que aunque la trama decae en la segunda temporada y en parte de la tercera, la serie se mantenga.
En la primera temporada, es el personaje de Virginia de la Mora el que destaca sobre todos, pero poco a poco va delegando ese protagonismo a su hija, Paulina. Creo que es obra de la actriz Verónica Castro que el personaje de Virginia tenga tanta fuerza, y es lo que más me gusta de ella. Además, ella es el vínculo entre las clásicas telenovelas (fue protagonista de la famosa Los ricos también lloran).
Los personajes es uno de los puntos fuertes de la serie.
Pero conforme avanza la trama, Paulina de la Mora es la que gana protagonismo y ya se convierte en el principal personaje en la segunda y tercera temporada, siendo el eje entre el resto. No podemos obviar su voz peculiar, que incluso ha sido objeto de imitación entre fans de la serie y que en palabras de la propia interprete Cecilia Suarez es propio de un estrato social concreto en México.
A parte de ellas, los personajes secundarios tienen también una marcada personalidad que les hace también participes de tramas específicas. Personalmente, el papel de Paco León en la serie, en la que interpreta a María José, una abogada transexual, es el que más me gustó, además de que es uno de los que no llega a caer en lo ridículo.
La trama decae, su gran fallo
Hasta aquí he hablado de las virtudes de esta serie, pero no quería terminar sin contar lo que creo que es su aspecto más negativo, y es que la trama decae bastante entre la primera temporada y la segunda. De hecho, la primera temporada se me hizo corta, mantuvo un buen ritmo y no paraban de pasar cosas, cada vez más sorprendentes. Ya su inicio es prometedor: un suicidio y el comienzo del declive de una familia a simple vista perfecta.
La trama principal de la tercera temporada gira entre el presente y el pasado.
Sin embargo, la segunda temporada no fue igual. La mayor parte de la trama la encontré sin gancho, rozando lo estúpido en algunas ocasiones, y muy alejada de lo que la hizo triunfar en la primera. Menos mal que se les ocurrió contar el pasado de Virginia de la Mora en la tercera temporada, que combina flashbacks con el presente y la hace más dinámica. Además que con ello se nos descubren algunos flecos que ya conocimos en la primera temporada.
En definitiva, La casa de las flores es una serie recomendable, ya que es un producto original con influencias de las telenovelas mexicanas. Sin embargo y a pesar de una muy buena primera temporada puede que algunos espectadores decidan abandonarla sin terminar si no llegan a conectar con ciertos personajes o con la trama.