viernes, 17 de febrero de 2017

El dinero no da la felicidad

Fuente: Casa del libro
"Grandes Esperanzas" (Great Expectations) es una novela del escritor inglés Charles Dickens, quien la publicó por entregas entre diciembre de 1860 y 1861 en la revista All the Year Round, fundada por él mismo. Por muchos, es considerada su obra más madura y también una de las más populares, por el numeroso número de adaptaciones teatrales y cinematográficas con las que cuenta.

El libro nos cuenta la historia de Pip, un niño huérfano que es cuidado por su hermana y el marido de esta. Siendo pequeño tendrá dos encuentros que le marcaran su futuro: el conocer a la Señora Havisham y ayudar a un prófugo en el cementerio. Al cumplir la mayoría de edad recibirá una fortuna, que le llevará a Londres, y por lo que todos le auguraban "grandes esperanzas". 

He hecho una sinopsis muy breve porque no quiero desvelar mucho argumento, prefiero que seáis vosotros los que lo descubráis, y esto que he narrado, es a grandes líneas, lo principal que hay que saber. El relato es contado en primera persona, es el propio Pip el que nos cuenta su historia desde el futuro. Esto es lo que hace que se empatice pronto con el personaje, se siente lástima, pena y alegría a la vez por el chico. Tiene tintes de novela psicológica, y lo mejor de todo es que Dickens ha sabido captar las características de cada etapa de Pip, con lo que no solo crecemos con el personaje, sino que también notamos ese crecimiento por la manera de expresarse y comportarse. Eso sí, por poner una pega, me habría gustado conocer en más detalle la vida de Pip, no llegamos a toda ella, aunque también es verdad que esto nos permite hacer nuestras propias suposiciones.

El final se me hizo pesado, sin emoción. Los últimos diez capítulos son muy lentos, en comparación con el principio, que es muy bueno, con gran ritmo. Es bastante interesante la primera parte, se capta perfectamente la inocencia de la infancia.



Al ser un clásico de la literatura, está claro que nos lleva a la reflexión. La más importante de todas es sobre el dinero. Pip vive varias situaciones: al principio es pobre, luego recibe una fortuna y de un desconocido. Al tener mucho dinero, Pip no va a ser más feliz, sino que tendrá muchísimos más problemas (deudas, no sabe en que invertirlo...), y así, Dickens nos lleva a tener la conclusión que el dinero no es lo que da la felicidad, a pesar de lo que piensa la mayoría de la sociedad (se observa en el libro). Otra de las reflexiones es sobre las apariencias, Pip juzga en muchas ocasiones a las personas por como las ve, y luego se da cuenta de que se equivoca. Descubrirá que la buena gente no es necesariamente los de mayor educación, ni aquellos de la clase alta, sino los que lo tratan bien y con confianza, además de los que se preocupan por su situación. Coincide que los de la clase más humilde son los que se ganaran una parte en su corazón. Esto también hace reflexionar sobre el dinero.

Como una novela del siglo XIX, nos relata bien la sociedad victoriana de la Inglaterra. Las distintas clases sociales, la situación de los presos y de los prófugos, y cómo se celebraban los entierros (esto se describe con enorme detalle, y es bastante interesante). Las descripciones no se hacen excesivamente pesadas, son más bien necesarios. Los personajes son muy distintos y esto aporta enorme riqueza al relato.

Recomiendo su lectura, por la reflexión que aporta, por la buena descripción del siglo XIX y por la buena narración de Dickens, que es un disfrute. Me ha gustado pero no del todo, algunas partes se hacen pesadas, como he dicho, sobre todo en los últimos capítulos.

Nota: 8 / 10

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